A estas horas fuertes bajadas en las bolsas europeas, tras el susto que ha dado esta noche el Nikkei.
Ha bajado nada menos que el 6,35%, que se dice pronto. Además ha perdido un nivel de soporte muy significativo como era el retroceso de Fibonacci del 38,2% de todo el súper tramo alcista tras las medidas de su banco central. Este nivel estaba en los 13.000 puntos. Ahora posiblemente se vaya a buscar el de los 12.000 por donde pasa más o menos el retroceso del 50%.
No obstante, aún quedan por dilucidar importantes soportes, que nos dirán si seguimos bajando o no.
Hay que estar muy atentos a dos en concreto.
Por un lado la media de 200 en el futuro del eurostoxx. Ya saben lo importantes que son estos niveles siempre, y lo difíciles de pasar al primer intento.
Esta mañana nada más abrir se hacía justo encima de dicha media de 200 simple. Y desde ahí está durante la mañana el futuro del eurostoxx rebotando. No va a ser fácil liquidarla de buenas a primeras. Desde luego si lo hiciera muy mala señal.
A finales de marzo la visitó viniendo desde arriba, y se pasó 15 días "marraneando" en sus inmediaciones, hasta que finalmente resistió y se montó una subida de las buenas.
Posiblemente ahora haya mucha lucha también y no sea fácil determinar qué va a pasar, excepto que resista durante varios días. Insistimos que si la pierde muy rápidamente y sin paliativas, sería una señal bajista de primer orden.
Hay que recordar además que las instituciones llevan varios días con saldo vendedor, por lo que no es de extrañar toda esta debilidad.
La segunda media a vigilar es la media de 50 en el futuro del mini.
Muchos toques a lo largo del año y siempre ha resistido.
La última vez supuso 6 sesiones de "marraneo" hasta que resistió. La gran diferencia con esta ocasión, es que por primera vez en el año tras tocar la primera vez rebotó, pero el rebote se ha revertido muy rápido.
Si la pierde habría que tener claro que se iría a buscar la media de 100, que es otro nivel psicológico para los operadores que está en 1.569.
El potencial bajista del futuro del mini S&P 500 si se pusieran las cosas feas es enorme. Un retroceso de fibonacci del 38,2% de toda la subida desde el verano del 2011 le llevaría a 1.450.
El problema que subyace tras todas estas bajadas, es el mismo de siempre, el miedo del mercado a que la QE en EEUU vaya terminando. Todos somos conscientes que ese ha sido el único motivo por el que Wall Street está en máximos históricos.
De momento, este miedo está provocando grandes convulsiones en Japón, cuyas oleadas están llegando al resto del mundo.
Se están deshaciendo grandes posiciones de carry trade, que consisten en endeudarse en países con tipos bajos, con lo que la deuda cuesta poco, y tomar posiciones en activos con rentabilidades altas, por ejemplo la deuda periférica entre muchos otros.
Pero incluso estuvo de moda durante meses un carry trade más simple, más bien un spread. Vender yenes japoneses directamente y comprar acciones del Nikkei.
Esto generó una gran burbuja bursátil.
Ahora se venden las acciones y para cerrar el spread se compran yenes.
Cuando el carry trade se deshace, se venden los activos que se compraron en su momento, y además al ver esas ventas otros actores del mercado se asustan y venden también aunque no estuvieran metidos en este tema del carry trade.
El caso es que entre las compras de yenes para deshacer el carry trade, los que venden las acciones japonesas y compran yenes para deshacer su spread y lo que sube el yen porque se teme que no haya más medidas de su banco central, el cruce del yen dólar está muy tenso y debilita al dólar.
La debilidad del dólar hace que sin comerlo ni beberlo una moneda como el euro, cuyos fundamentos macro dan más miedo que una película de Benicio del Toro, sube y sube.
Y está subida está haciendo "fosfatina" a una economía ya depauperada, porque la subida del euro tiene los mismos efectos de subidas de tipos. Lo que nos faltaba, especialmente en países como España, que está basando su presunta recuperación en las exportaciones. Con la moneda más cara, las exportaciones menos competitivas. Al final siempre gana el mismo, EEUU, a quien encima las agencias de rating les ríen las gracias.
Las luchas internas en la zona euro tampoco están ayudando en nada. Está claro que el fallo del tribunal constitucional alemán no se va a dar hasta que no se celebren las dichosas elecciones alemanas de septiembre, que han paralizado a la ¿U?E desde hace mucho. Pero al mercado le da un cierto respeto lo que pasaría si en octubre hubiera problemas con esto.
A nadie se le escapa, que con razón o sin ella, el hecho de que el BCE anunciara la posibilidad de la OMT, consiguió calmar a unos mercados de deuda y a una eurozona que iba camino del desastre y del colapso. No hace falta deducir mucho lo que pasaría si ahora salieran los alemanes poniendo límites y pegas a esta cuestión. Esperemos que finalmente todo quede bien. Aunque en la eurozona nunca se sabe y además el diablo siempre está en los detalles.
Tampoco debemos olvidar que como hemos comentado varias veces, entre mayo y octubre es el período menos favorable a las bolsas.
De momento con los nervios que hay respecto a la QE, habrá que estar muy atentos a los resultados de la próxima reunión de la FED. No se espera que cambien el discurso, pero habrá que leer con lupa el comunicado, cualquier cambio de palabras en el texto puede ser interpretado a la tremenda por el mercado para bien o para mal, como suele ser habitual en estos casos casi siempre en circunstancias como las actuales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario